Comportamiento

El Shiba Inu y los Niños

子供と柴犬 · Todo lo que necesitas saber para que convivan en armonía

Shiba Inu junto a un niño en el parque

Si estás pensando en adoptar un Shiba Inu y eres padre, lo más lógico es que te preguntes si se va a llevar bien con tus hijos. La respuesta es sí: pueden llevarse estupendamente. Pero tú tendrás un papel clave en todo el proceso. Con educación en positivo y las pautas adecuadas, un Shiba Inu puede convertirse en el mejor compañero de juegos de tus hijos.

Compatibilidad del Shiba Inu con los niños

Como ya hemos explicado en esta web, el Shiba Inu es una raza de perro que se caracteriza por tener bastante carácter, ser terco y poco sociable. Esto no significa que no pueda llevarse bien con los niños. Con las pautas correctas, cualquier Shiba Inu puede tolerar o incluso disfrutar estar con ellos.

Será paciente con tu hijo y entenderá hasta qué punto se diferencia del resto de personas que conoce. Sabrá que en él tiene un amigo de juegos, un hermanito. El secreto para conseguirlo está en lo que tú hagas para lograrlo. Sigue los consejos que te daremos a continuación y verás que todo va como la seda.

La introducción

La introducción es la parte más importante de la futura relación entre tu Shiba Inu y los niños. La primera impresión es la que más cuenta en el mundo de los perros. Las situaciones en las que se encuentren pueden ser muy distintas y requerir estrategias diferentes. No es lo mismo criar a un Shiba desde pequeño con un niño que adoptarlo siendo adulto, ni que el niño ya esté en casa a que llegue después.

Shiba Inu mirando a un bebé con curiosidad
La primera presentación entre el Shiba y el niño marcará el tono de toda la relación futura. Vale la pena prepararla con cuidado.

La situación ideal: el niño ya está en casa

La situación puede ser más sencilla si el niño ya está en la familia cuando llega el Shiba Inu. Si el niño tiene cierta edad y es consciente de lo que hace, deberemos hablarle mucho antes de la llegada del perro. Esto lo llenará de ilusión, y aprovecharemos esa motivación para empezar a educarlo sobre cómo tratar correctamente a cualquier perro.

Hay que mentalizarlo bien de que los perros no son un juguete, y no presentarlo como tal cuando llegue. Evita a toda costa entregarlo como si fuera un regalo. Lo ideal sería que el Shiba Inu y el niño se criasen juntos desde cachorros, ya que se adaptarían perfectamente el uno al otro durante el período de socialización más sensible.

Tip: aunque la situación sea favorable, no hay que descuidar la educación. Tengan la edad que tengan, es indispensable educar tanto al perro como al niño para que se adapten bien el uno al otro.

El bebé que llega a casa

Cuando el que es nuevo en casa es el niño —en forma de recién nacido—, debes saber presentarlo adecuadamente. Normalmente, sobre todo si el Shiba Inu es hembra, el perro tendrá suficiente instinto como para saber reaccionar bien ante un bebé de otra especie. Sin embargo, nunca sabemos qué puede pasar: el perro puede malinterpretar la situación, estar de mal humor o que el olor le recuerde algo negativo. Lo mejor es ser precavidos.

La clave está en el olfato. Para ello, deberás facilitar que el perro conozca al bebé mucho antes de tenerlo al alcance. Lo que te recomendamos hacer es que, sin dejar que se vean de momento, cojas prendas usadas del bebé —una camiseta, un pantalón, unos calcetines— y las dejes oler al perro. Si acompañas esto de premios, conseguirás que el perro asocie ese olor con emociones positivas. Así, cuando vea a tu bebé por primera vez, estará contento de conocerlo al fin.

Cuando veas que el perro ya reacciona bien ante los olores —lo cual consigues en dos o tres sesiones como mucho— ya es hora de la presentación visual. Para ese momento tan especial, toma algunas precauciones:

  • Ambos debéis estar presentes en el momento de la presentación.
  • Que uno de los dos esté pendiente de la conducta del perro para darle premios o corregirlo si hace algún gesto extraño.
  • Que el otro sujete al bebé atentamente y lo acerque al perro lentamente, hablándole al perro con un tono de voz cariñoso y calmado: «mira tu nuevo hermanito, mira qué guapo».

Si le dais mucho feedback positivo al perro durante ese primer encuentro, es muy probable que tengáis un momento verdaderamente mágico con él.

Presentar niños desconocidos

A veces necesitaremos presentarle al perro un niño desconocido de cierta edad. Esto puede ocurrir si tu hijo trae amigos del colegio a casa o si decidís adoptar un niño mientras ya tenéis un Shiba Inu. Teniendo un poco de cuidado extra, seguiremos los mismos pasos de una socialización con personas mediante la positivización:

  1. Propiciar una reunión en un lugar neutral Mejor si no es en casa, para que el Shiba no esté en modo «protección de territorio». Un paseo tranquilo es perfecto para un primer encuentro.
  2. El niño desconocido saluda al perro y le da premios No hay mejor presentación que unos buenos snacks. El perro empezará a asociar esa persona nueva con algo positivo desde el primer segundo.
  3. Observar la reacción del perro Si el Shiba se acerca al niño, él le vuelve a dar un premio. El perro controla el ritmo del acercamiento.
  4. Respetar si el perro se aleja Si el perro decide alejarse, lo respetamos sin forzarlo. Cuando vuelva a acercarse, aunque sea sin querer, tanto el niño como nosotros le damos un premio.

De esta forma, con más paciencia dependiendo de lo terco que sea el perro, conseguiremos que asocie al niño desconocido con emociones positivas. A estas alturas, el niño ya se habrá ganado al perro y no tendrás nada de qué preocuparte en cuanto a su vínculo.

La educación en casa

Cuando se trata de perros y niños, cualquiera que sea la raza, es vital que tengamos mucho cuidado con su educación. Un niño debe aprender a tratar bien a su perro, y el perro debe aprender a tolerar a su «hermano pequeño». Normalmente la mayoría de perros lo aprenden solos, pero como sabemos, los Shiba Inu tienen un carácter especial que podría torcer las cosas.

Niño y Shiba Inu jugando en el jardín
La educación no es solo cosa del perro. El niño también tiene que aprender a respetar los límites y las señales de su compañero canino.

La educación del perro

Es vital que el Shiba sepa controlarse y entienda todo lo que ocurre a su alrededor. Queremos un perro que sea capaz de tolerar a los niños y sea disciplinado, algo que se consigue mediante la positivización y el entrenamiento con trucos.

Deberemos asegurarnos de que el perro quiere y respeta a nuestro hijo. Esto lo conseguiremos haciendo que el niño dé de comer al perro premios de vez en cuando. En el caso del Shiba Inu, nos beneficiaremos mucho de su gran capacidad para aprender enseñándoles educación básica, siempre en positivo.

Será indispensable que le enseñemos a quedarse quieto, el significado del «no» y otras órdenes básicas. Todo lo que aprenda le servirá para saber controlarse mejor ante situaciones complicadas con niños. Tendrá mayor autocontrol. Y será aún más interesante que pueda obedecer órdenes del propio niño: esto fortalecerá aún más los vínculos entre perro y niño. Lo conseguirás haciendo participar a tu hijo en las sesiones de entrenamiento.

El Shiba Inu pasará de ver al niño como una posible fuente de problemas a verlo como un estímulo interesante y, más importante, como un compañero de juegos. Le encantará estar con él.

Hacer participar al niño en las sesiones de entrenamiento no es solo divertido: es una de las formas más efectivas de fortalecer el vínculo entre ambos.

La educación del niño

El niño deberá aprender a adaptarse también a la forma de ser del perro. Como sabemos, los Shiba Inu a menudo son bastante independientes, y un niño debe aprender cuándo dejarlo tranquilo. Será ideal que el niño aprenda a respetar las decisiones del perro de alejarse. De esta forma, siempre será el perro quien decida hasta dónde quiere aguantar.

También será vital que el niño aprenda el lenguaje del perro para poder reaccionar a él. Como mínimo, el relacionado con la agresividad:

  • Gruñidos
  • Mirada fija intensa
  • Enseñar los dientes
  • Postura rígida del cuerpo
  • Cola baja o inmóvil

Si el niño no reconoce estas señales, no dejará de insistir y jugar con él cuando el perro ya no quiere más. Y el Shiba se puede mosquear fácilmente, con razón. Lo ideal para educar a nuestro hijo será estar siempre presentes y atentos durante las interacciones, sobre todo en las primeras. Corrígelo cuando se pase de la raya y felicítalo cuando haga algo bien. Y ten siempre en cuenta la edad del niño: adapta tus exigencias a lo que puede comprender.

Importante: si necesitas ayuda, no dudes en contratar algunas sesiones con un adiestrador que aplique la educación en positivo. Una buena base de adiestramiento temprano hará que todo lo demás sea mucho más sencillo.

Conclusión

¿Has visto? No era tan difícil como parecía. Si tienes paciencia y eres constante, no hay por qué tener problemas. El Shiba Inu puede ser un compañero fantástico para tus hijos si se hace la presentación con cabeza y se educa correctamente a ambos. Cuando tu perro y tu hijo se hagan amigos de verdad, no habrá quien los separe.